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Agilidad por un 'Dummie'

  • “¿Qué piensa usted cuando le hablan de agilidad?”
  •  “Rapidez, destreza, potencia...algo así”
  • “¿Lo relaciona usted con trabajo?”
  • “No”.

Tal vez eso hubiera respondido yo antes de empezar a trabajar en una compañía de tecnología y desarrollo de software ágil como PSL. Poco sabía (y poco sé aún) sobre la Agilidad como metodología de trabajo y de mejora continua.

En días recientes tuvimos la oportunidad de contar en nuestra empresa con Ángel Medinilla, un español ‘gurú’ del Agilismo como método de mejora continua en los procesos de las compañías; en este caso de las compañías de desarrollo de software. Como alguien novato en el tema, tenía algunas nociones en mi cabeza de lo que podría significar el término, más no comprendía aún todo el alcance que tiene en los proceso de producción en la actualidad.

Agilidad no es un evento o un concepto, Agilidad es un proceso de mejora continua, un estado de insatisfacción permanente que nos motiva a la búsqueda de una perfección inalcanzable…” decía Ángel para abrirnos la mente y comprender que el Agilismo no es un producto o servicio, y no se puede vender como tal. Agilidad es mucho más que un framework como SCRUM o XP o Kanban. Es mucho más que una tecnología como Oracle, Java, Microsoft .NET, Jira, o algunas prácticas como integración continua, SCRUM diarias, revisión entre compañeros, etc.  Como escribió nuestro compañero Frederik Orlen Rodríguez, “No hay que vender Agilidad, hay que solucionar problemas”. 

Enfocarse en el ‘porqué’ de las cosas, más que en el ‘cómo’, nos ayudará no solo a superar barreras mentales que nos ponemos al querer iniciar un proyecto o brindar un servicio, sino a definir un verdadero camino que nos lleve a la solución de los problemas que plantean nuestros clientes. Y depende de nosotros, como empresa, incentivar este pensamiento en cada elemento que la componen, generando una verdadera Cultura de Agilismo, que, en palabras de Ángel, se forma con:

  • Un propósito real y compartido para trabajar, que nos motiva a estar dentro de la compañía en la que estamos y no en otra que “haga lo mismo”.
  • Unos valores corporativos que se cumplan dentro de la empresa, y no que sólo sean para mostrar a los clientes en una placa.
  • Los artefactos y comportamientos que tenemos y que queremos dentro de la compañía.

“Los problemas tecnológicos tienen solución, por más complicados que sean, pueden ser resueltos. Lo complicado es conocer de verdad a las personas, sus necesidades y sentimientos”, con este ejemplo, Ángel también menciona que Agilidad es apoyar a las personas a prepararse continuamente y hacerlas capaces de representar a la empresa frente al cliente. Estas palabras, como ‘primíparo’ que soy en este tema, son un gran elemento de motivación para todos dentro de la compañía; porque nos hace saber que podemos ser capaces de movernos en diferentes ámbitos, no sólo del que nos “corresponde”.

Finalmente, quiero recalcar que muchas veces pensamos que las personas deben acomodarse a las exigencias de la empresa, pero acá pensamos diferente. En PSL nos motiva ser cada día mejores, más exigentes con nosotros mismos y con la organización. Nos motiva constantemente crecer como personas y como miembros de un equipo de clase mundial. Nos motiva levantarnos cada día para ser mejores. Y eso también es Agilidad.

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